La serie **El testigo** (*The Witness*), que actualmente lidera las tendencias en Netflix Latinoamérica, está basada en un crimen real ocurrido en el Reino Unido, aunque poco conocido en América. Protagonizada por Jordan Bolger y Max Fincham, la producción adapta las memorias de Alex Hanscombe, tituladas *Letting Go*, y contó con la colaboración de los sobrevivientes del caso como consultores. Además, se estrenó un documental complementario, *The Murder of Rachel Nickell*, que profundiza en otros aspectos del suceso.

El 15 de julio de 1992, en una zona aislada de Wimbledon Common, Londres, Rachel Nickell, de 23 años, paseaba a su perro junto a su hijo Alex, de apenas dos años, cuando fue atacada brutalmente. Rachel recibió 49 puñaladas y fue agredida sexualmente frente al pequeño, quien fue encontrado minutos después aferrado a su madre e intentando «despertarla» colocando un trozo de papel en su frente a modo de curita.
En medio de la presión mediática, la Policía Metropolitana centró sus sospechas en Colin Stagg, un hombre local que solía pasear a su perro por el parque. Sin pruebas forenses contundentes, la policía implementó la controvertida «Operación Edzell», mediante la cual una oficial encubierta, bajo el alias Lizzie James, intentó inducir a Stagg a confesar a través de cartas y encuentros. No obstante, Stagg nunca admitió su responsabilidad. En 1994, el caso contra él fue desestimado en el tribunal de Old Bailey, donde el juez calificó las tácticas policiales como una «conducta engañosa de la más baja especie». Stagg fue absuelto, pero permaneció estigmatizado durante 14 años, hasta que en 2008 recibió una disculpa oficial y una compensación por 706,000 libras.
Mientras tanto, el verdadero responsable, Robert Napper, un violador serial y asesino vinculado a otros crímenes conocidos como las «violaciones de Green Chain», continuaba libre. En noviembre de 1993, Napper asesinó brutalmente a Samantha Bisset y a su hija Jazmine, de cuatro años. A pesar de las similitudes, los investigadores del caso Nickell rechazaron vincular los hechos con los crímenes de Napper. Errores fundamentales, como descartar a Napper por su estatura —superior a 1.80 metros—, retrasaron su captura. Fue recién en 2004, gracias a avances en técnicas de ADN, que se confirmó su implicación en el asesinato de Rachel Nickell.
En diciembre de 2008, Robert Napper se declaró culpable de homicidio por responsabilidad disminuida debido a su diagnóstico de esquizofrenia paranoide y Asperger, y fue condenado a detención indefinida en el Hospital de alta seguridad de Broadmoor.
Para André y Alex Hanscombe, la vida en el Reino Unido se volvió insostenible por el acoso mediático, lo que los llevó a trasladarse primero a Francia y luego a España en busca de anonimato y tranquilidad. A lo largo de los años, ambos han encontrado consuelo en su fe y en el vínculo que los une. Con el estreno de estos nuevos proyectos en Netflix, Alex espera que su testimonio sirva para demostrar que, incluso tras el dolor más profundo, siempre existe un camino hacia adelante.
LATIDOS FM 93.5 SITIO OFICIAL!